Monday, 17 January 2011
La importancia de la cantera en España
Seguro que todos habéis escuchado alguna vez eso de "para ganar dinero hay que gastar dinero", es decir, invertir. Hay quien gana mucho porque invierte otro tanto, pero también los hay que tienen mucho porque gastan poco, ellos son los ahorradores. Estos últimos son los que se salvan en las crisis. Todo esto no es más que el viejo cuento de la cigarra y la hormiga.
En el mundo del fútbol los ejemplos son clarificadores. En tiempos de crisis como los que ahora sufrimos, son dignos de elogio los clubes de fútbol que miran hacia abajo, a los chavales que tienen la ilusión propia de los niños, que desde pequeños sueñan con triunfar en el club de su región o en el que les otorgue la primera oportunidad. Tener el valor de confiar en ellos y hacerles triunfar, o simplemente darles la oportunidad de demostrar su valía tiene un mérito increíble, más aún en los tiempos que corren en los que prevalece el éxito inmediato por encima de la implantación de un sistema sostenible que nos asegure el futuro.
Hoy en día me parece que habría que premiar a todos esos clubes, con el Athletic de Bilbao al frente de todos ellos por ser pioneros, por conservar ese espíritu de cantera desde siempre y demostrar a los demás que se puede permanecer en la élite sin gastos desmesurados y aprovechando el talento de los más jóvenes. También el Villarreal se ha caracterizado en los últimos años por mimar su cantera y por dar oportunidades a la gente jóven. Junto a ellos también hay que mencionar la eterna cantera de Mareo, de la que se nutre el Sporting de Gijón, la del Racing de Santander, Real Sociedad, Sevilla, Betis, Espanyol...
En cuanto al Barça, ya queda poco que no se haya dicho sobre la cantera de La Masía. Su magnífica apuesta por la cantera desde hace más de veinte años ha dado resultados nunca vistos, como que tres de esos chavales formados en Can Barça copen este año el pódium de los mejores jugadores del mundo. Aunque en el caso del Fútbol Club Barcelona, la reiterada apuesta por la cantera se conjuga con una red de ojeadores que captan talentos infantiles por todo el mundo, y con fichajes, a veces jugadores importantes y otras veces vertebradores que aportan el equilibrio necesario en toda plantilla.
Gracias a la importancia que algunos dieron a sus canteras y a la valentía que otros demostraron dándoles una oportunidad, hoy podemos presumir orgullosos de haber visto cómo veintitres futbolistas españoles levantaban a un país de la depresión gracias al fútbol.
De todo esto saco dos conclusiones muy simples: la primera es que sólo con el paso del tiempo podremos comprobar la auténtica repercusión de este hecho histórico que fue ganar un mundial de fútbol, algo que los de mi generación no podíamos ni soñar cuando éramos niños.
La segunda conclusión: que el dinero no acabe con el fútbol, que se vuelva a las raíces, que no se gaste más de lo necesario porque las calles de España están llenas de chavales que ahora sí sueñan con ganar un mundial. Ahora ya creen que se puede.
Saturday, 15 January 2011
Tiempo de cosecha
Se suele decir que uno recoge lo que siembra. El Barça sembró y sigue sembrando, recoge y seguirá recogiendo buenos frutos del gran árbol de La Masía.
El Madrid, en cambio, no es que no siembre, es que no recoge. Siembra para vender. Es como un agricultor que vende sus tomates de huerta para poder comprar kétchup. Parece que no tiene mucho sentido pero en realidad tiene, y mucho.
Hoy, 15 de enero de 2011, el 90% de los madridistas reza por recuperar a un gran delantero como Ruud Van Nistelrooy al que regalaron el pasado año al Hamburgo. ¿No tendría más sentido apoyar a la cantera e intentar recoger algo de lo que se sembró? Viendo el ejemplo del Barça, viendo que jugadores como Mata, Soldado o Negredo son perfectamente válidos y que no fueron aprovechados en su día, ¿no sería ya hora de darse cuenta del error, de hacer borrón y cuenta nueva? ¿Por qué esos jugadores no “valían” para el Madrid y sí que “valen” Benzema, o en su día Anelka, Cassano, Huntelaar…?
La respuesta madridista más sensata es que tirar de cantera está muy bien para el futuro pero no si quieres ganar títulos a corto plazo. Esta respuesta es tan cobarde como la propuesta de preferir fichajes a canteranos. Josep Guardiola lleva dos años y medio demostrando que eso no es cierto, ha tirado de cantera cuando ha sido necesario. Hacía falta un pivote defensivo y subió a Sergio Busquets directamente de 3ª división, dos años después el chaval es campeón de todo. Hacía falta un relevo para Henry y no fueron a gastarse otros 20 millones, subió a un chaval llamado Pedrito, al que conocía bien y que ahora también es campeón de todo.
Lo que está claro es que apostar por la cantera funciona siempre que seas valiente, paciente y concienzudo con lo que haces. Claro que siempre será más fácil sacar la cartera, porque así se vende más humo: más portadas, más entrevistas, más camisetas, más todo. Pero los chavales que suben al primer equipo demuestran más ilusión y más orgullo por el equipo que ningún fichaje en el mundo.
A los que se frotan las manos ahora deseando que vuelva el gran Ruud les digo: ¿Qué habría sido del Madrid sin Raúl y Guti? Probablemente lo que será el Madrid del futuro sin Morata, Jesé, Sarabia…
La identidad de un club se labra con el tiempo, no con sus raíces. Ahí están los dos ejemplos. El Barça lo fundaron extranjeros: suizos, franceses, ingleses… y ahora lo vertebran jugadores nacionales, o al menos jugadores que se formaron en las categorías inferiores del club.
El Madrid fue fundado por españoles para ser santo y seña de la capital de España. A día de hoy es una multinacional tan famosa como la Coca-cola, pero imposible de identificar con el espíritu de su nacimiento. Apenas quedan jugadores de la casa y los pocos españoles que hay son los que destacan en otros equipos y se les trae también con la chequera. Esta es la realidad de los dos bandos del fútbol español en nuestros días.
Las raíces
En el primer mes de la segunda década del siglo XXI el mundo del fútbol en España continúa con la eterna lucha por la hegemonía entre F.C. Barcelona y Real Madrid. Dos equipos de raíces muy diferentes. El FCB fue fundado por Hans Maximilian Gamper, un empresario suizo que desembarcó en tierras catalanas a finales del siglo XIX. Con la ayuda de amigos, empresarios como él, se formó un club deportivo a partir de foráneos, que poco a poco fue incorporando también a los futbolistas catalanes que destacaban en la región.
El Real Madrid fue fundado por un grupo de universitarios que residían en Madrid. Gracias al impulso de Julián Palacios y a las diversas fusiones entre equipos más modestos de la capital, el Madrid creció rápidamente en los años veinte. En 1920 se había otorgado el título de Presidente honorífico al Rey Alfonso XIII, quien, agradecido, concedió al Sociedad Madrid Fútbol Club el título de Real, con lo que pasó a llamarse Real Madrid.
Con el tiempo, los dos clubes más famosos y ricos de España fueron ganando en prestigio nacional e internacional. Sus duelos se convirtieron en batallas, no sólo deportivas, también políticas e ideológicas.
Catalunya fue el bastión de la República, el último reducto de ésta en sucumbir ante el poderío del imperio franquista, es por ello que siempre se recordaría con rencor este hecho desde la capital de España, desde donde se erigía el núcleo del franquismo. Igualmente, en Catalunya nunca olvidarían las desgracias y miserias que el bando nacional dejó allí.
Uno de los hechos trascendentales que marcaron el devenir de las disputas ideológicas fue el asesinato a sangre fría de Josep Suñol, primer presidente del club barcelonista, a manos del ejército nacional en la sierra de Madrid. Este acto quedó impune, pues el franquismo se las arregló para que no saliera a la luz pública y que además pareciese un accidente, como tantos otros asesinatos cometidos por el régimen. El asesinato de Suñol dejó claro que en Madrid los catalanes no serían bien recibidos y viceversa.
Ha pasado casi un siglo desde aquellos años veinte. Sería imposible analizar con detenimiento todo lo acontecido desde entonces en un solo artículo. Tendría que hablar de la irrupción de Ladislao Kubala en el fútbol español, del Madrid de los años sesenta y de cómo cambió la historia el transfer de Di Stefano del Barça al Madrid, del impacto de Johan Cruyff en Barcelona, del Madrid de La Quinta del Buitre en los ochenta, del resurgir del Barça con Cruyff y su Dream Team, del cambio de siglo, con Zidane y los galácticos en el Madrid y la sequía blaugrana, de Ronaldinho y una nueva etapa gloriosa del FCB, del advenimiento de Messi el mesías del Barça, el mejor jugador jamás visto a tan temprana edad… De todo esto hablaré más adelante.
Por el momento sólo quiero centrarme en la actualidad y en cómo ha cambiado el tiempo a los dos equipos. Mientras el Barça vive instaurado en sus días de vino y rosas, el Madrid vive de la urgencia, porque urgen títulos que acallen a los culés, urge formar un equipo capaz de salvaguardar su futuro.